

Se originó, según el mito o la historia, a orillas del Yangtzé, río de la China. Es uno de los tres elementos indispensables para la subsistencia. Los otros dos, agua y un brazo doblado. Arroz para alimentarse, agua para paliar la sed, brazo doblado para apoyar la cabeza y dormir.
Los máximos productores mundiales son China, India, Bangla Desh y Japón.
Por sus virtudes energéticas, riqueza en almidón y proteína, es un ingrediente natural de la cocina vegetariana, donde se inclinan por el arroz integral.
Hay muchisimas variedades de arroz, algunas de ellas son:
El yamaní, redondo y sabrosón, apto para dietas.
Entre los arroces gourmet mas famosos y consumidos se encuentran el Basmati, fino, traslúcido, sutil y perfumado; el Thasmin, perfecto para platos asiáticos. Es un arroz de grano largo, ligero, con aromas de jazmín, que queda suelto al enfriarse, perfecto para ensaladas; el Riso Arbóreo, o Carnaroli, de grano redondo y origen italiano que son los indicados, por su cremosidad, para la elaboración de risottos.
Los comunes son: el Carolina largo y ancho, bueno para sopas y guisos; el Patma, Blue Bonnet en Argentina, cuatro veces mas largo que ancho, adecuado para platos como la paella y el arroz redondo de grano chico, que se consigue en los barrios chinos, que es el indicado para el Sushi.
El arroz que no debería figurar jamás en una alacena gourmet: el parabolizado, ese de color dorado claro que no se pasa jamás. No se distingue ni por su estructura ni por su sabor. El procedimiento, con vapor de alta presión, fue creado en USA para facilitar la alimentación de los soldados porque conserva las propiedades del integral, pero es triste e insulso.
Fundamental: nunca debe pasarse de punto. Según la receta y el tipo de arroz, hay diferentes métodos de cocción.